La Gobernación de Antioquia, las alcaldías de Medellín y Bello, y el Área Metropolitana anunciaron que trabajan en una investigación sobre la formación geológica que pasa por el Aburrá para entender mejor los movimientos en masa en la ladera oriental y así poder definir acciones para reducir el riesgo y proteger a las comunidades.
Este estudio surge como respuesta a la emergencia registrada el 24 de junio de 2025, que afectó la vereda Granizal en Bello y el barrio Santo Domingo en Medellín. La iniciativa cuenta con una inversión superior a los $4.200 millones y actualmente presenta un avance técnico del 25%. La ejecución está a cargo de la Universidad Nacional de Colombia.
Hasta el momento, se ha avanzado en la recopilación y análisis de información existente, así como en la planeación de actividades técnicas especializadas, entre ellas perforaciones y estudios de campo. Actualmente, se desarrollan trabajos en terreno que incluyen levantamientos geológicos y geomorfológicos, además de muestreos geotécnicos y geofísicos.
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El estudio contempla análisis geológicos, geotécnicos, geofísicos, hidrogeológicos y geomorfológicos, con especial énfasis en identificar los factores que podrían generar movimientos en masa.
Sus resultados servirán como base para la evaluación de la vulnerabilidad, la definición de escenarios de riesgo y el diseño de obras de estabilización.
La formación dunita es una formación geológica compuesta por rocas de origen profundo que, debido a sus características físicas, pueden volverse inestables al entrar en contacto con el agua. Esta condición aumenta la probabilidad de deslizamientos, lo que la convierte en un factor determinante para el análisis del riesgo en esta zona del Aburrá.
De forma paralela, las entidades indicaron que han realizado encuentros con las comunidades para socializar los avances del estudio y las acciones previstas.